2 de Junio, 2006
maria eugenia caseiro, cuba
|
Borradores III
La noche peregrina olvida su zapato de cristal
corre a refugiarse en la apatía, pasa cerca
rozando apenas la brevedad de las palabras,
cruzando el intervalo,
el melodioso crepitar de la bisagra que salvaguarda el instante.
Todos los silencios están en su lugar.
La brisa envuelta en el tul de la ventana
arremolina las migas de la hora
cerca de la tetera que duerme su gran desesperanza,
mendigando el mutismo que no puede encontrarse
donde mugen las vacas del recuerdo.
¿Dónde están los que no llaman a la puerta?
¿a dónde se fueron, los que quedaron sin nombre
atrapados en un resquicio del día?
Hemos pasado el temporal,
las gallinas que armaron su alboroto
ahora descansan bajo el manto de la sombra.
Se pierde la distancia anclada en el espejo
se ha detenido el paso del tiempo en la semilla que nos busca…
un espíritu paciente que habita el pie descalzo
aguarda la señal para atrapar el zapato olvidado de la noche.
María Eugenia Caseiro
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:57, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
maria eugenia caseiro, cuba
|
ENGAÑO.
María Eugenia Caseiro
-Cualquier hombre en mi lugar los hubiese matado… nunca sabrá que volví a verla, lo juro- mascullaba el hombre con sombrero de yarey frente al mar rizado. Si, cualquier hombre en su lugar los hubiese matado luego del descubrimiento atroz; a ella tal vez no, sino al aborrecible Zanahorias, ese canalla de pelo rojizo y pintado de pecas hasta el cogote. Pero él no era un asesino, si hubiese hablado antes, tal vez ella lo hubiese perdonado… pero todo era absurdo, ya no había nada que hacer.
El viento sacudió bruscamente las ramas de los arbustos arremolinando las hojas por toda la caleta. La lluvia comenzaba a caer sobre su plateada superficie como si lanzaran paletazos de pequeñas piedras. Los binoculares atraparon las primeras sacudidas del mar, se alejaron hasta chocar con el horizonte cortado por el filo del temporal y luego regresaron a la costa. Cerca de la orilla una mujer quiso inclinarse para depositar algo en el agua, pero le fue imposible; una ráfaga repentina casi la empuja a caer dentro del mar. Perdió el equilibrio cayendo sobre la arena mojada con el paquete en las manos, enredándosele el paraguas que se viró al revés, y ya parecía que se los llevaba el viento a ambos. La mujer se levantó tratando de apurar su encomienda bajo el cielo encapotado de un acero moteado con nubarrones magenta.
-Muy complicado el proceso- masculló de nuevo el hombre con sombrero de yarey que la observaba a distancia, desde la escalerilla de proa de una precaria embarcación anclada en el muelle. La risa nerviosa le provocó un ligero temblor, un hormigueo le recorrió el cuerpo y el desasosiego vino a posársele en el pecho. Tuvo una angustiosa sospecha que lo hizo vacilar en su propósito de escrutar la figura femenina con los binoculares, pero se dejó vencer por la curiosidad y acomodó el objetivo. Su rostro se contrajo en una mueca. Se quedó pasmado al contemplar a la mujer que sostenía el paquete entre sus manos. Sintió que se le doblaban las rodillas y se le entrecortaba la respiración. Apartó por un momento los lentes, pero aún sin quererlo la seguía viendo: sentada a la mesa, frente a la estufa, al pie de la cama…, se frotó los párpados cerrados con el envés del puño húmedo, haciendo un esfuerzo para sacar de su retina las secuencias que se amontonaron. La vio de nuevo velada por la lluvia, la descubrió en la niebla del tiempo perdido con su ropón de seda rosa delante del espejo.
En el centro tornasolado de la lágrima, confundida con una gota de lluvia, la imagen de la mujer se le escurría entre las pestañas, resbalaba en la pendiente de un fondo gris para perderse en el laberinto de la memoria. Quiso recuperarla, pero la imagen se convirtió en una sombra, en un manchón sepia en el que se amalgamaron los recuerdos. Sintió un pinchazo aguijoneándole el empeine que le hizo bajar la vista hasta comprobar el origen del dolor. Entonces recuperó la visión que se fue aclarando hasta hacerse casi palpable, cálida como un fantasma almizclado con el aroma seductor y nefasto del recuerdo.
♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠
Sentado al borde del lecho, impasible conocedor del secreto, la escuchaba declararse culpable al tiempo que sentía, en éxtasis, el contacto tibio de las manos cuando acariciando su sexo, arrodillada ante él, ella suplicaba que perdonase su maldita esterilidad. La dejó padecer, llorar; a fin de cuentas ella cargaría esa cruz por el resto de sus días, aunque estaba dispuesta a perdonarlo, decía, si él decidía dejarla. Tal vez debió hacerlo antes: dejarla, ser feliz con otra mujer, aunque ninguna pudiera darle el hijo que férvidamente deseaba y cuya falta amargaba la
existencia de ambos. Notó como el dolor físico se atenuaba ante la presencia de su dolencia moral y tal vergüenza lo hizo tambalearse. Se inclinó sobre la baranda. Abrió de nuevo los ojos mirando como la mujer luchaba en contra del viento hasta recuperar el equilibrio y repetir la operación tratando de deshacerse del bulto… Después de lanzarlo con un último movimiento pendular del brazo, lo vio caer al mar.
-¡Al fin!-. El hombre alzó de nuevo los binoculares guareciéndose de la lluvia bajo el alero de la escalera. La vio hacer visera con la mano debajo del paraguas chorreante. Un amasijo de viejas fotografías flotaron en la superficie del agua, que las iba esparciendo mientras formaban un collage de reminiscencias que la lluvia y el viento arremolinaron. Luego se distrajo del absurdo simbolismo para caer en la trampa del mar. De nuevo los binoculares dando en el blanco de aquel rostro, bajando al blanquísimo cuello, al los pechos tantas veces mimados.
♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠ ♠
Transcurrieron siete años en que no quiso saber de ella. Tampoco se preguntó si hizo bien al buscar refugio entre los pescadores. Después de todo, confesar su engaño habría sido la peor solución.
La mujer dejó de luchar en contra del viento y la lluvia; de nuevo los binoculares descubriendo sus facciones (las vio endurecerse), recordándole aquel tiempo en que el sufrimiento parecía haberla marcado para siempre. Ahora se le antojaron serenas. Tal vez encontró algo de tristeza en ella cuando trataba de deshacerse del envoltorio, pero al final la percibió tranquila, hermosa. Claro que ya no era la misma. Tenía en el gesto la arrogancia que le había otorgado la seguridad en sí misma.
Bajo el ala del sombrero de yarey, atareado en su reacción ante el reencuentro, no pensó que pudo acercarse y ocultar su presencia tras su nuevo disfraz de hombre de mar, ¿cómo la dejó escapar? …
La siguió con los anteojos hasta que la mujer logró meterse en un coche que permanecía con el motor y los faros encendidos. Tembló entonces de rabia y de espanto con el descubrimiento. Un chiquillo la esperaba apacible, sentado en el asiento trasero, inclinándose de vez en cuando para asomar la cabeza por la ventanilla. Ella lanzó el paraguas inservible fuera del auto y se largó chillando las gomas del vehículo.
El hombre pudo al fin dejar su sitio debajo del alero, se desprendió de la barandilla y corrió a pararse frente al mar. La lluvia le caía encima abrillantando las canas incipientes, bajando a confundirse con sus lágrimas. Una vez más la había perdido, ahora para siempre. Perdió también la noción del tiempo observando como ambos, con sus antiguos disfraces, eran absorbidos por la corriente, desmanteladas sus máscaras bajo quién sabe qué siniestros propósitos de las revueltas aguas.
Una mano cálida se posó en su hombro para avisarle que ya era hora de zarpar; era Sirena, la mujer con la que había convivido los últimos dos años, una prostituta de los muelles que lo había dejado todo para seguirlo. Y ahora, el viaje prometido, a fin de cuentas Sirena nunca le había preguntado nada.
Se fue del brazo de la mujer, penetrando el abierto recinto de la desmantelada borda, caminaron en silencio y se secaron sus ropas frente al mar. Temblaba al lado de su marchita sirena que lo arrulló como a un niño. Balbuceó unas palabras escabulléndose de la costa por cuya caleta una mujer acababa de romper con el pasado. Pensó en todo lo sucedido, en cuanto había deseado ella aquel hijo que, tristemente ahora, venía a la caleta acompañándola a escupirle a él; a él, en pleno rostro, su delito, la mentira atroz…, también a humillarlo, a penetrar con el puñal de aquel pelo rojizo y la tierna carita pintada de pecas hasta el cogote, en lo más hondo de su infame conciencia, a revolver en el dolor de su sexo árido.
La antigua belleza de su sirena pareció surgir como una pequeña llama en las tinieblas. Lo miró compasiva. Lo besó como se besa a un hijo…
El hombre se abrigó en sus brazos y dejó de pensar.
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:53, Categoría: cuento
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
maria eugenia caseiro, cuba
|
María Eugenia Caseiro: La Habana, Cuba.
Antologías Famous Poets Society, 1997, 2000. Hollywood Diamond Hommer Trophy 1998. Obtuvo 3 años consecutivos el premio "Famous Poem" por su poesía La Calleja. Antología Nueva Poesía Hispanoamericana 2004, 2005 y 2006. Antología “Paseo en Verso” Méjico 2005. Finalista del Concurso Internacional de Poesía Pasos en La Azotea, del Certamen Puente Azul y otros. Mención de Honor en el Concurso Internacional de Poesía Mis Escritos Lanuz, Argentina y otros. Premio Publicación La Porte des Poetes 2005, París, Francia. Sus poemas han sido traducidos a diferentes idiomas, incluyendo lenguas como el euskera, el japonés y el árabe. Participa en Agonía.net y Radio Agonía. Delegada en USA, del grupo LCeeE. Sus textos están difundidos en la Web, donde colabora con revistas y diarios digitales. Participa en numerosos foros de literatura, y junto a amigos y colaboradores con quien ha creado el Proyecto Los Búhos y Las Lechuzas, edita el boletín literario Bu_Le_Rías de frecuencia mensual.
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:48, Categoría: bios
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
oscar fernandez, venezuela
|
VENEZUELA
Oscar Fernández
Mágica y enamorada de la luz
te iluminas a ti misma
a través de tu mirada se observan
tus labios de bailarina
cantando con los ecos del mar
y haciendo de la tierra el misterio
que nadie soñó.
Cuando te vistes de verde
los dioses se conmueven
y se transforman en tus súbditos.
Tu risa marina
tu risa de montaña
tu risa árida
tu risa de nieve
tu risa divina
hacen de tu aliento un misterio
que solo conoce tu vientre.
¿Cómo no amarte?
si eres tan divina.
Me seduces con tus ojos cristalinos
con tus pechos escarpados
con tus piernas de arena
con tu cintura gitana
con tu vientre de sirena
y con tu presencia misionera.
Existes y no eres mi invento
te toco
te siento
te huelo
y
no eres mía.
Atardeces en mis suspiros
y amaneces cantándome
una canción voladora
Te pierdes sin perderte
y te encuentro
no conmigo
no a mi lado
sino en mí.
Conoces mi destino
como yo conozco tu libertad
eres magia chamánica
de encantos escondidos.
Te sumerges en mí
para hacer de la despedida
otro encuentro.
No eres mi búsqueda
pues ya te encontré
eres mi refugio
mi volcán y mi tormenta
eres mi sed
mi remolino
mi torrente
mi nostalgia
mi agonía
mi tormento y mi paz.
Solo a ti escuchan mis oídos
solo tu canto calma mis angustias.
Pues quien come de tus frutos nunca mas
vuelve a ver la oscuridad.
Quien ha visto el amor sabe que lleva tu nombre
quien ha visto tu nombre sabe que el amor y tu se llaman:
VENEZUELA.
Te invoco silenciosa dama nocturna
Contigo ya el dolor
No duele.
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:46, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
Omar Guzman
Bajo la luna
La laguneta se iba durmiendo en la anochecida caliente. Rodeada de bosques negros iba perdiendo sus sonrojos de mango sazón y se ponía color de campanilla, color de ojo de ciego. El camalote anegado en los aguazales le hacía pestaña. El cielo brumeaba como quemazón de potrero, donde eran brasas los últimos apagos del poniente. Abajo había, en balsa de ramalada, dos garzas blancas; la una, mirando atenta la gusanera del viento en el vidrio verde de las ondas; la otra, mirando como asustada el cielo en donde apuntaba una estrella con inquietudes de escama cobarde.
Guelía a mumuja de palo podrido, a zompopera, a chira de mateplátano, a talepate y a julunera triste. Había ahogados en todas las oriyas, ahogados hamaqueantes, sobreagüeros, de troncón y de basura. En las pescaderas, las varas ensambladas estaban prietas sobre el claror, y se reflejaban culebriando guindoabajo. Pringaba jenjén y zancudo. A lotra oriya se oiba patente el butute del guauce, llamando a la pareja para beber sombra. En el escobillal oscuro de la noche, el cielo y el agua quedaban trabados, como guindajos arrancados a una sombrilla de seda desteñida. El día se alejaba, lento y cabecero, echando polvo con las patas como los toros cimarrones.
Llegada la noche, un tufo a tigre sopló los matorrales, la laguneta sonaba como una cuerda diagua a cada respiro, y de cuando en cuando se oían los chukuces de las mojarras asustadas.
La ranchería del vallecito estaba en una ensenada oscurecida de tamarindos y voladores. Había ranchos hojarasquines, y ranchos palma barrendera, coludos como pajuiles, y ranchos empalizados a través de cuyas paredes de esqueleto, la luz candilera —esa tristura de querencia nocturna— se filtraba a los patios de barro desnudo, alargándose en caprichosas luminarias.
Los chuchos empezaban a ladrar con persistencia; con su quejumbre peculiar, los tuncos revolvían las sobras de huate que bueyes forasteros habían dejado al pie de los morros, de troncos limados por las cornamentas. Una guitarra escondida roía el sueño de la noche. Venía saliendo la luna con una fogarada platera que daba gusto. La luz chele y tristona se tendía en los playones bocabajo, alagartada entre los troncos torcidos, chafando las trompas de los cayucos varados en seco. Los jocotes botaban sus frutas de rato en rato, en el blando estiércol espolvoreado. Iban los primeros temblores de luz, estremeciendo a lo ancho el agua friolenta.
* * *
Con un trágico sonar de cartucheras y caitazos, el rancho de Miguel se vio rodiado por la escolta guarera. Sobre la puerta, de cuyas rendijas manaba resplandor de alma, el cabo Remigio López dio tres fierrazos con la cruz de su daga. De dentro naide respondió y la luz se apagó, dejando más en luna la entrada.
A una seña del cabo, los chicheros empezaron a culatiar la puerta, hasta que de golpe se jue en blanco. La ventana trasera estaba cuidada por tres hombres y cuando se abrió fue como la boca de una trampa. Hubo una refriega que atrajo algunos curiosos; y pronto los cuatro sacadores cogidos, salían del caserío con las ollas y los telengues al hombro.
El camino estaba como el día, y la arenita fresca acariciaba los pies. Iban los ocho de la escolta distrayéndose con los luceros; y el cabo, montado, jumando su puro, se agachaba dormilón. Sólo los presos conversaban. El cabo les oiba, perdonero.
Llegado que hubieron a las ruinas del obraje, hubo un descanso. El cabo López se acercó amigable a Miguel y le dijo:
—Esa ña Pabla Portillo de que hablaba usté, joven, ¿ónde vive?
—En Las Isletas. Es mi mama...
—¿Tiene hermanas su mama?
—La ña Dolores Portillo, de San Juan.
—Es la mía...
—Entonce, usté es Remigio López, el marido de la Felicia.
—El mesmo.
—¡Ah, ya jodimos!...
—Me vuá quedar con vos atrás, y te golvés...
Miguel sonrió apenado y se miró las manos.
—Veya, primo, si me va a soltar sólo a yo, mejor alléveme.
El cabo vaciló, honorífico.
—Es que el deber, hermano... la vaina...
Como Miguel le miraba fijo y callando, el cabo López se alejó lento a la sombra oscura de una fila de isotes y llamó a los soldados, que le fueron rodeando curiosos. Al mismo tiempo Miguel se unió a los presos y les arrimó al puro de la resignación, la brasa de la esperanza.
Después de un buen rato de espera, los sacadores vieron llegar al cabo que se arrimaba caviloso. Se paró enfrente, con los brazos cruzados encima de la daga. Los miró uno a uno como juido. Naide habló palabra. Lejano se oiba el río, siempre despierto. Como en trance sin remedio, el cabo dijo por fin:
— ¡Desgránense, desgraciados; no seya que me arripienta!...
Semejando cercenadas cabezas de gigantes, las ollas se quedaron sólitas junto al cerco de púas, como diciendo: "¡Achís, ¿qué pasaría?!..."
DE SU LIBRO CUENTOS DE BARRO)
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:40, Categoría: cuento
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
norberto antonio, argentina
|
(3 poemas)
1
La consigna es no aceptarse fugaz, infectar de vileza
los días que no merecen ser vividos,
reconocer el gusto por la forma de las frutas,
separar el espesor de la espesura y después
hacer una desolación con tres silbidos
y después no hacer ningún esfuerzo en abstenerse
de cantar en los cementerios
junto a los que no murieron del todo
y después, después,
quemar todo lo escrito
como si desvivir fuera posible.
2
No es Foucault el que sostiene
que "el paraíso es un estado de ánimo"
sino Tito que se cuelga todas las mañanas
del bus de las cinco
con las manos cuarteadas,
la sombra en los bolsillos,
la risa llena de vacío.
Lo vieron bajo cielo de dos lunas
escribir en las paredes:
"existe una interpretación de la realidad/ no la realidad".
3
Es irritante la apatía con la que
cruza el patio esa tortuga,
con la que atraviesan la vida
los inmutables, los que sueñan
con pisar el mar sin sacarse los zapatos.
Vuelve a cruzar con cautela la tortuga
sin entender por qué bañamos
las cosas en sentido,
ese costado del alma en el que la razón
se parece al perdón que suplicamos
por ignorar cómo hacer para sentirnos
desprevenidamente vivos.
Norberto Antonio
Argentina
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:26, Categoría: poesia
Enlace Permanente
| Comentar
| Referencias (0)
|
maria eva prestes, argentina
Te recuerdo
A veces, de repente, te recuerdo.
Te apareces de improviso, hombre perdido en el remolino de los tiempos, tal como eras entonces, cuando yo te amaba.
Las imágenes me invaden, me poseen, me dominan, con una fuerza dolorosa y despiadada.
Aparece tu rostro, con aquella expresión mezcla de desconfianza y de ternura con que me estudiabas mientras te confiaba mis pesares.
Tu frente, donde un intrincado dibujo de tiempos, de preocupaciones y de penas se asentaba sin resistencia alguna.
Tus ojos, en los que la obstinada decisión de mostrar una dureza inexistente sucumbía ante la audacia de aquel amor tardío que te negabas a aceptar como parte real del bagaje de tu vida.
Tus labios, luchando por negarse a la búsqueda del beso, a la entrega de las palabras de cariño que temías como un lazo corredizo apretado a tu cuello.
Tu cuerpo amado. Tu cuerpo deseado en abrazos tantas veces contenidos, controlados, dominados por la férrea decisión de esperar la llegada de tus tiempos, esos tiempos que nunca pudieron emparejarse con los míos, esos tiempos devenidos en esperanzas defraudadas, abortadas, diluidas en el paso de los días, las semanas y los meses, incineradas en medio del fuego de una pasión que no pudo ser apagada por tus besos.
Tu voz, llega también. Tu voz como un vino caliente y turbio, embriagadoramente fuerte, llenándome los poros, ingresando al torrente de mi sangre encendida por el deseo de sentirte mío, de compartir tu mundo, de saberte compañero final de este sendero sin retorno que es la vida.
Pero no pudo ser. No lo quisiste. Te negaste a pronunciar las palabras adecuadas. Te negaste a aceptarme, a reconocerme, a involucrarme en tu universo. Y entonces me forzaste a decir una sola, simple, trágica, terrible, dolorosa, imponente palabra que barrió como un huracán las vacilantes ilusiones que aun se empecinaban en conservar su espacio entre nosotros. Dije "adiós".
El tiempo se fue extendiendo como un desierto de límites infinitos, tu imagen se fue diluyendo, volatilizando, evaporando, convirtiéndose en pasado. Transformándose en fantasma. Ese fantasma que regresa sin aviso previo, furtiva y silenciosamente, cuando menos lo espero.
A veces, de repente, te recuerdo. Y corroboro, una vez más, que el único amor que se mantiene incólume a través de los tiempos es el que no pudo consumarse.
Las lágrimas aún mojan mi rostro al evocarte. Y pronuncio tu nombre en voz muy baja, quedamente, como un rezo, para que nadie pueda descubrir quién fuiste.
|
Por lobitogabriel - 2 de Junio, 2006, 8:25, Categoría: cuento
Enlace Permanente
| Comentarios 1
| Comentar
| Referencias (0)
|
|
|
links
400 elefantes
alena/ sensibilidades
alexlootz
alonso de molina
amado lascar
amelia pais
arkeomania
arte del mundo
artesanias literarias
autores de argentina
biblioteca virtual cervantes
calle b
cantautoras
carlos machado
ciudad de arena
ciudadseva
coeli
color pastel
daniel montoly
de Sandra Pien
desierto rock
dramateatro
ed. premura- rev. aledaños
el ciruja
el momo poesia
el ojo del sur
el taller del poeta
esperando a godot
estacion poetas
etcmagazine
fortin mapocho
francisco lagno
franco romanò
fundacion mempo giardinelli
gente con talento
graciela zolezzi
hipopografo
historia actual
hoja por hoja
ideologia bolivariana
incomunidade
jorge humberto
jorge letralia
jose augusto de carvalho
juan daniel perrota
Juana la Loca net zine
julia ardon
La mano y la mirada
la pagina del español
la siega
lau siqueira
Letralia, Tierra de Letras
letras libres
letras salvajes
lexia
los angeles de ulloa
luis battaglia
marca acme
maria neuza
mery sananes
mi patria es ticaragua
miguel lohle, arte
misioletras
mundo cultural hispano
musicas del mundo
norberto luis romero
norma nuñez
nuestra poesia
poesia y manta
por la boca vive el pez
portal de poesia
quaderns digitals
rene rodriguez soriano
renzo montagnoli
revista ala de cuervo
revista arquitrave
revista axolotl
revista axxon
revista diez dedos
revista eldigoras
revista numero
revista rusticatio
revista saragana
revista teina
revista triada
Revue d’art et de littérature, musique
rivista rnotes
sic
Símaco y la Victoria
sulmoura
tellusfolio
todo tango
trascender literario
triplov
urania art. Italia
vialetrastevere
links 2
agencia rodolfo walsh
alicia rey
alvarado tenorio
anuesca
ariele butaux
arique, poesia cubana
asoc. escritores españoles
bibliele/interpoe
biblioteca papyrus
bocanada
c. cult. armando t. gomez
calle b
carlos rengifo
carolina gonzalez velazquez
casa del poeta
casaescritura
cascalejiman
clevane pessoa
comunalatina
condominio brasil
cristina castello
destiempos
dimitris kraniotis
editorial premura
el coloquio de los perros
el confesionario
el pimentero
el viento
emigrati sardi
emilio reato, artista plastico
encontrarte aporrea
enfocarte
escritores patagonicos
flavia vizzari
franco santamaria
fuente del berro
gabriela piccini
gaceta literaria de santa fe
giancarlo amici
guy de crequie
idioma español
il campo
il cantiere news
interarte
isola sardegna
jose augusto de carvalho
kritya: a web journal of poetry
la letra de escriba
la mia sardegna
la poesia no se vende
la vanagloria
lapsus
lectora impaciente
lengua española
leo lobos
leonardo lobos
lexia
liceo poetico de benidorm
luciano somma
manuale di mari
marilena- romania
mary e salfer
messina web
mundo lusiada
norberto pannone
nuovapoesia
olga lonardi
Other Voice Project International
palabras diversas
parole di carta velina
pierre clavilier
pinna editoria
poemas del alma
poemas del alma 2
radio. fm la boca. argentina
raul astorga
realidad literal
revista calidoscopio
revista remolinos
revista vetas
revista zunai
ricardo costa
ricardo dubin
rolando revagliatti
romulo pardo
rua dos anjos pretos
ruben grau
sergio borao llop
storie di lavoro
topia
toros gurlekian, pintor
universidad de valencia
urbania lima
vicente huidobro
violeta texeira
visfluminius
viviana alvarez
www.crcposse.org
www.mystralight.com,
links3
45 rpm
alejandro mendez
alessandro monticelli
alternativa sur madrid
andre cruchaga
andres gustavo fernandez
antonio fontana
arte poetica
arte y cultura
artecomunicarte
BLOGNOVELA: Exex, la mujer del bigote
cacho de pan
carlos artusa
carlos barbarito
carlos fernandez
casimiro de brito
catamarcaculturarte
CELIT UNMSM
circolo cult. luzi
con voz propia - argentina
contracorrientes
contrapoder
Coro de Babel - El portal de la cultura y de la ciencia
dante bertini
despierta buenos aires
diego dana- trova
dimitris kraniotis
edgardo zuain
educar para la paz
el oro de los tigres
embusteria
fernando blasco
graciela vera
il romanziere
infinito mutante
interpoetica
isola della poesia
izhabela
jose luis mendoza marquez
julio carmona- peru
La fontana delle sette vergini
la lagrima de los poetas
la plazuela- españa
la tolva, rock
las filigranas de perder
latitud barrilete
letras vs palabras
liliana aleman
liliana aleman
lina zeron
LITERATURA WEB: Palabras Fractales
logos poetry
lucernario
mar desnudo
marco cortesi
marilena rodica
marilena rodica
mario capasso
mario tierno, musico
marta sepulveda
marta zabaleta
minitextos
mundo lectura
ninoska mermoud
nora mendez- el salvador
orlando valdez
oscar fernandez
palabras de uruguay
palabras del uruguay
panorama da palavra
papirolas
paulina vinderman
poesia de ahora
poesia dominicana
poetas al volante
poetas por la paz
poetas rosarinos
rampa
red mundial de escritores
reseñas literarias
revista alforja poesia
revista el rescoldo
revista perito
revista peruana de literatura
revista umbral
robert jara
rock argentino
rodrigo carvallo
ruben ferrero
ruben izaguirre
Sassari (Sardegna)
silvia favaretto
spigolature- sitio cultural italiano
taller de cartago
teatro el circulo
the cove rincon
tinta expresa peru
Un blog de traducciones de poesía hebrea: clásica, medieval,
universidad jose carlos mariategui
voces susurros rumor y gritos
zoopat
links4
5 poemas
abraham chinchillas
actitud cultura
adriana vieira
agustin espina
aldrava cultural
alejandro aura
alessandro canzian - italia
alexander zanches
angelica santa olaya
anidia editores
apofantica
arte de mundo
Asoc. Amigos V. Aleixandre
autores de concordia
benjamin ramon
caleidoscopio roto
carlos benitez villodres
carlos enrique cabrera
centro de documentacion epistolar
claudia ainchil
clon
cristina berbari
cuentos de la pelota
daniel riquelme
de letra en letra
dimitris kraniotis
dolores escudero
edita T
eduardo rezzano
el alakran literario
elena liliana popescu
enrique gracia trinidad
Ernesto R. del Valle
extracto de blanco
festival de poesia de puerto rico
fijando vertigos poesia
gabriel impaglione
gabriele ortu
gabriella vignola
galassiaarte
grupo casa azul
gustavo de lima
gustavo tisocco
herederos del caos
horacio ramirez
i poeti nomadi
il portale della cultura caraibica
Il sito degli scrittori incompresi
ileana gavinoser
indranamirthanayagam
Isaias Nobel
jose maria pallaoro
juglaralapoesia
kaos en la red
la cabeza de medusa
la gioconda
la lagrima de los poetas
Le chat qui pêche
ledama poesias...
leonardo colombi
leonardo colombi
librero humanoide
liliana celiz
limon partido
loreto silva
macedonio
marcia frazao
marciano duran
mariana bernardez
marta zabaleta
Melanie Taylor -Panamà
mireya robles
mirta liliana urdiroz
mis poetas...en ingles
neuza ladeira
noe lima
opposto
pajaro de america
paulina vinderman
pedro granados
poesiablu (italia)
poetas del grado cero
puerto de poetas
revista discursiva
revista el rescoldo
revista hache
revista la urraka
revista poeta
revista sesam
roxana sélum
shangri la
silvia loustau
sofia buchuck
spigolature
telescopio
teodulo lopez melendez
Texto-al - Grupo literário do algarve
veronica cabanillas
vertigo de los aires
virginia edit perrone
links5
alexander zanches
alternativa bolivariana
ana rosa bustamante
anna lisa melandri
antonio macias luna
antonio perez morte
antonio spagnuolo
ariel uriarte
artescrittura
barbara lia
beatriz valerio
betsimar sepulveda hernandez
C. Dolores Escudero
Carlos Ardohain
carlos enrique cartolano
Centro Cultural y Ambiental Kaykayen
Christophe Macquet (fotografia)
coitoergosum
colectivo huellas
con afecto
contra el olvido
costa negra
cultura brasil- lusofonos
dialectivos
diaspora sur
el altillo del policial
el caiman barbudo
el escribidor
el jinete de la tortuga
escritores colombianos
escritores de santiago
felix acosta
fer ilustraciones
festival de poesia de granada
flavia vizzari
francisco cenamor
francisco de asis fernandez
gabriel roel
gaceta editorial
geraldo reis
giuseppe cesaro
Graça Pires
hernando guerra tovar
http://hypothesenonfingo.zoomblog.com-Peru
ivan pessoa
jose pivin
jose pivin
jose saramago
k oz editorial
karina sacerdote
la idea fija
la jiribilla
la maquina del tiempo
la otra revista
la poesia venezolana
la puerta alternativa
lauren mendinueta
liliana celiz
liliana majic
linguagem viva
los argonautas
luciano cavido
mario capasso
mesa de poesia
mima la palabra
natura medio ambiental
nilda barba
odilon ramos boza
on the move
oscar fernandez, venezuela
oscar sosa rios
patricia perez madrid
Pedro Martinez
periodico de poesia
plural
poemargens
poesia comun
poesia mundial
poesia para alentar coraje
Poesia para o mundo
policial argentino
porfirio mamani
quique pesoa
rafael jesus gonzalez
recordando con Julio
rednel- colombia
reta biblioteca
revista caudal
revista de castilla y leon
rodolfo ybarra (perù)
rolando gabrielli
rolando riveros
sade escobar
salvador pliego
serie alfa
silvia iglesias
sin embargo resistencia
sin genero
uni service
union de escritores de brasil
victor sampayo
links6
ACLA
aire sin pajaros
ALEJANDRÍA - Literatura para ver
amigos V. Aleixandre
animales en masa
Arte y cultura en Alicante
autores de argentina
belleza de no pensar
Beth Brait Alvim
breves no tan breves
buho andino
casa de escritores del uruguay
casa de poesia uruguay
chile poesia
cinosargo
claudia ainchil
clevane pessoa
contos das almas
cultura door
cultura y politica
david lago gonzalez
dopo di noi
elena arriola
en la cosmopista
enrique gracia trinidad
espacios liquidos
eugenia prado
festival de cartagena
focoaxaca
francoise roy
gabriel galeano - artista
gabriel roel
gilda manso
Giovanni Alibrandi
Helena Faria Monteiro
heptagrama
hernan tenorio
intifada poetica internacional
jaque mate press
jorge contreras
JOSÉ LUIS MUÑOZ
kala editorial
karen hermosilla
karen valladares
la fosa
la otra revista
la pipa de hemingway
la pollera, revista cultural
lakshmi waia
laura gomez palma
leo castillo
letras contra letras
letras de chile
lilian elphick
liliana majic
luciano cavido
luigi de giovanni
madeja de palabras
maria elena sofia
mariana bernardez
marianela alegre
marietta morales
mario morasan- 2
mario morasan- escultor
marita balla
monica palla
nan guitierrez
olifante
onlus mecenate
oscar peretto
poesia de honduras
poetas en su pinta
poeticas de la resistencia
point editions
por la vida y la justicia
porfirio mamani macedo
puerto de buenos aires
quimicamente impuro
raul hernandez viveros
redes de papel
revista apuesta
revista cinosargo
revista grifo
revista lamas medula
revista metafora
revista urbana web
ricardo zanfardini
roberto aguirre molina
romanticismo y verdad
roxana crisologo
Roxana Sélum Yabeta
ruben antolin
sade escobar
susana lizzi
vals de los elefantes
veronica cabanillas
Viñeta Sour
voy a firmar aqui
winston morales
wip
www.hemingwayforcuba.net
links7
abuhardillandonos
adictos a la poesia
agencia rodolfo walsh
aipazcomun
alejandro laurenza
andrea alvarez
anterem edizioni
antonio andrade
arrepentidodeque
asoc. san geronimo
blog del escarabajo
carmen moreno
caza de poesia
circulo de poesia
comunaliteraria
cosiba- honduras
Cuscatlán - artes y literatura
daniela saidman
daufen bach
deconcepcionesysubsacradas
democracy now
diario de los poetas
diario de una diariera
edgar borges
editorial 3+1
editorial praxis
editorial tres mas uno
Eduardo Atilio Romano
el gran tunal
el puro cuento
el siglo de somerton
el socialista centroamericano
elixir aereo
festival poesia puerto rico
fragua universal
Fund. Itabunense Cultura e Cidadania
furia del libro
goyeneche/arcaute
Hápax Poetico
indymedia.org
iris miranda
isabel krisch
iwa
jesus aparicio gonzalez
juan antonio borges
la historia de don quijote
la tecla eñe
Lapislázuli Periódico
liliana escanes
lucia angelica folino
manlio argueta
marcelo marcolin
mariano carril
medios independientes
Michele Caccamo
molino rojo y fernet
murcielagario
naturaleza y camino del medio
nerina thomas
nicolas sanchez - ilust.,
nora mendez
observador juvenil
observatorio la crisis mundial
oclesis
palabras sin fronteras
perceval press
pere besso
poesía erótica de américa
polis literaria
radio angulo
radio nizkor
raquel de leon
Raúl Hernández Viveros
retablo de duelos
revista clave de poesia
revista el cuervo
revista esquife
revista koyawe
revista prosofagos
ricardo benitez
ricardo flecha
saber literario
sanpaku
sergio mattano
umbilikal
voz entrerriana
welcometosudamerica
www.partecipiamo.it
xavier frias conde
xavier frias conde
links8
abraham chinchillas
acercandonos cultura
Antología Poética Argentina Tomo I- editorial Gaceta Virtual
artistas de puerto rico
Bruno Jordan
Bruno Jordan poemas visuales
ciudadeyparias
Dario Vive -critica social
diogenes bitacora
el eterno retorno
El muro de Chile
el poeta ocasional
elida manselli
Elvira Alejandra Quintero
encuentro escritoras panamá
escritoras suicidas
federico andahazi
festipoesia cartagena
festival poesia yaracuy
flavia cosma
francisco madariaga
gabriel rimachi sialer
guillermo coulter
i poeti nomadi
ilove-italynews
imaginados
internatural
jose acosta
kosmonauta del azulejo
la furia del libro
la luciernaga
la tecla eñe
lamericalatina
latinoamericaexpress
leticia garriga
letras del bambú
letratlántica
Libros Raros y Manuscritos en Venezuela.
los bigotes de dalí
luis britto garcia
luis rafael
lustra editores
Marcos Reyes Dávila
marilda confortin
matematicas y poesia
mauricio feller
max rojas
mesa y vino
nadar sin agua
nilda barba
nora alarcón
nos digital
poesia cronopia
poesía más que nada
porfirio mamani macedo
rafael mitrenko
resonancias
revista letra libre
revista literaria Narrativas
revista poe+
revista poeta
revista triada
ruben antolin
scribd - libros digitales
Tahar BEKRI
The Barcelona Review en español
Unión Estatal de Escritores Veracruzanos
vidraguas
www.almargen.net
eGrupos
giovanna mulas
lujanargentina.com
ZoomBlog
|
|
|